lunes, 2 de junio de 2014

Por una energía al alcance de todos


Diversificación del suministro energético que llega desde el exterior, mejora de la infraestructura energética, realización del mercado interior de la energía de la UE y ahorro energético son las principales premisas sobre las que se asienta la estrategia de la Comisión que subraya la necesidad de coordinar las decisiones nacionales en materia de política de energía y la importancia de hablar con una sola voz en las negociaciones con socios externos.

El aumento de la seguridad del suministro ha sido un objetivo primordial de la política energética de la UE desde hace años. Desde la crisis del gas en los inviernos de 2006 y 2009, la Comisión ha hecho mucho para fortalecer la seguridad energética de la UE en términos de suministro de gas y para reducir el número de Estados miembros que dependen de un proveedor exclusivamente. Se han hecho progresos significativos hacia la plena realización del mercado interior de la energía. Se han puesto en marcha normas de uso de la red para evitar la congestión en las infraestructuras transfronterizas. Otro paso importante para garantizar la continuidad del abastecimiento en caso de interrupción ha sido la instalación de opciones de flujo inverso que ofrecen la posibilidad de operar los gasoductos en ambas direcciones.
En 2009, se creó el Programa Energético Europeo para la Recuperación  con 2.4 mil millones de euros para apoyar la construcción de enlaces de infraestructura. Alrededor de 1,4 mil millones de euros se asignaron a proyectos de gas.
En 2010 entraron en vigor las nuevas normas para garantizar el suministro de gas ininterrumpido. Este Reglamento exige que las empresas de gas natural aseguren el suministro a los clientes vulnerables, en especial familias cuando las condiciones adversas lo requieran:
  • en el caso de un pico de temperaturas bajas de siete días con una probabilidad estadística de una vez en 20 años;
  • cualquier período de por lo menos 30 días de una demanda excepcionalmente elevada de gas, que se produce con una probabilidad estadística de una vez en 20 años;
  • por un período de por lo menos 30 días en caso de que se produzca la interrupción de la infraestructura de gas en condiciones invernales medias.
Además, los Estados miembros deben elaborar planes de prevención y emergencia.
¿Qué otras medidas se han previsto para reducir aún más la dependencia energética de la UE?. A corto plazo:
Hacer el próximo invierno un test de estrés del sistema energético de la UE para identificar los riesgos de interrupción de suministro y comprobar cómo se desarrollan los planes de emergencia y crear mecanismos de respaldo. Se realizaría a nivel regional o de la UE.
Puesta en común de parte de las reservas de seguridad de energía que existen en la UE en  virtud de la capacidad común - por ejemplo en el marco del Organismo Internacional de la Energía.
Se podrían desarrollar los planes de seguridad de suministro a nivel regional y de la UE.
A LARGO PLAZO
La estrategia propone diversas acciones en áreas clave:
  1. La realización del mercado interior de la energía y la construcción de los enlaces de infraestructura que faltan es esencial para responder rápidamente a posibles interrupciones de suministro.
  2. Desarrollar el mercado interior de la energía  este año.
  3. Diversificación de los países proveedores y rutas. Ampliando los vínculos con la cuenca del Caspio, ampliando aún más el corredor meridional de gas; desarrollar el Mediterráneo Gas Hub y aumentar los suministros de GNL (gas natural licuado).
  4. Fortalecimiento de los mecanismos de emergencia y solidaridad y protección de las infraestructuras críticas. tanto en la UE como a nivel internacional respecto del gas natural y al uso de las instalaciones de almacenamiento de gas.
  5. Mejorar la coordinación de las políticas nacionales de energía y hablar con una sola voz en la política energética exterior.
  6. Moderación de la demanda energética, especialmente en los edificiosque son los responsables del 40% de nuestro consumo de energía y de un tercio del consumo de gas natural. Más esfuerzos para aumentar la eficiencia energética en los vehículos y los productos.
  7. Desarrollo de tecnologías energéticas.
  8. 8.   Aumento de la producción de energía autóctona: energías renovables, uso seguro de la energía nuclear, en donde se elija esta opción, y producción sostenible de combustibles fósiles.
¿Por qué se habla más del gas que del petróleo al referirse a la seguridad energética?
Alrededor del 90% de las importaciones de petróleo a la UE llega por mar y eso permite una gran flexibilidad para cambiar las fuentes de suministro y las rutas si fuera necesario. Además, la UE cuenta con reservas de petróleo de emergencia para cubrir más de 100 días de importaciones netas.
En el caso del gas, las rutas de transporte están determinadas por la red de tuberías, ya que sólo una pequeña fracción se transporta por mar. Varios Estados miembros de la UE dependen de un proveedor principal, con limitadas o nulas posibilidades de recibir suministros alternativos. Este es el caso de la región del Báltico y de varios países de Europa del Este.
Dependencia de la UE de las importaciones de energía
En la actualidad, la Unión paga más de 1.000 millones de euros cada día en importar energía. Significa casi una quinta parte de la factura de las importaciones totales de la UE.
  • El 34 % de nuestra energía proviene del petróleo y sus derivados: en cifras de 2013, se importa un tercio de Rusia, 11 % de Noruega, 8 % de Arabia Saudita, en total 300.000 millones de euros. La UE es el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo detrás de los EE UU. La mayor parte se utiliza en el transporte y la industria petroquímica.
  • El 23 % proviene del gas natural procedente: 39 % de Rusia, 34 % de Noruega, 14 % de Argelia, en total 85.000 millones de euros. Seis Estados miembros, Finlandia, Eslovaquia, Bulgaria, Estonia, Letonia y Lituania, dependen en su totalidad de Rusia. El gas se utiliza sobre todo para calefacción y para producir electricidad. En los hogares y servicios se emplea el 40 %, la industria representa alrededor del 25% del consumo interior bruto.
  • El 17 % de combustibles sólidos (carbón, litio y turba), en 2012 se importó: 26 % de Rusia, 24 % de Colombia, 23 % EE UU, en total 240 millones de toneladas. La UE es la tercera consumidora detrás de China y EE UU. Estos combustibles se utilizan sobre todo en las plantas de producción de electricidad y de calefacción urbana.
  • El 14 % proviene de la energía renovable. Casi la mitad de la energía hidroeléctrica, la cuarta parte del viento, el 19 % de la biomasa y los residuos y el 8 % a partir de la energía solar. El 24 % de la electricidad se produce a partir de energías renovables.
  • El 13 % proviene de la energía nuclear. Proporciona el 27% de nuestra electricidad, con la mayoría de las plantas en Francia, Reino Unido, Suecia, Alemania, Bélgica y España. El 95 % de uranio se importa principalmente de Australia y Canadá.
PRODUCCIÓN DE ENERGÍA EN LA UE
A finales de 2012, las reservas probadas de petróleo eran sólo del 0,4% de las reservas mundiales.  Los mayores productores son el Reino Unido (61% de la producción de la UE) y Dinamarca (14%).
Las de gas natural ascienden al 0,9%, un 34% del consumo.Países Bajos (43%) y Reino Unido (26%) son los mayores productores de gas natural, seguidos de Alemania (7%) y Rumania (6,5%). 
En cuanto al carbón, la UE tiene el 6,5% de las reservas mundiales que atienden a más de la mitad de su demanda. Los productores más importantes son Polonia (34%), Alemania (28%) y la República Checa (12%).
No se tiene información completa sobre las reservas de gas de esquisto ya que la exploración se encuentra todavía en una etapa temprana.

La producción de energía renovable ha crecido significativamente durante los últimos años,  representa el 22% de la producción de energía primaria 



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