lunes, 20 de enero de 2014

DECLARACIÓN DEL PRESIDENTE DE LA CE, JOSÉ MANUEL DURAO BARROSO, TRAS SU REUNIÓN CON EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO ESPAÑOL, MARIANO RAJOY

En primer lugar querría dar las gracias al Presidente del Gobierno español, mi querido amigo, por sus palabras tan generosas sobre mi papel de liderazgo en la Comisión Europea, y también por su participación ayer en la bella ceremonia en el Monasterio de Yuste, la entrega del Premio Carlos V. 
Señoras y señores,
Es un honor y un placer para mí visitar España - un país por el que siento gran cercanía y cariño, y un socio ejemplar para la Unión Europea. Un país que ha demostrado su fuerte compromiso con el proyecto de la Unión Europea.
Tras la audiencia esta mañana con Su Majestad el Rey, acabo de tener una fructífera reunión de trabajo con el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y con algunos miembros de su gobierno. En ella hemos tratado la situación económica en España y en Europa, valorado los progresos alcanzados y analizado los retos por venir.
En las últimas semanas hemos visto importantes indicadores positivos relativos a la economía española:
Las autoridades españolas han anunciado que el producto interior bruto creció un 0.3% por ciento en el último trimestre del año, y se espera un crecimiento más importante y consolidado este año 2014.
La prima de riesgo alcanzó hace unos días su punto más bajo en los últimos dos años y medio.
Las exportaciones españolas están en alza y la competitividad española está empezando a mejorar.
Y todos los indicadores de confianza – de confianza de los inversores, de los consumidores y también de confianza internacional – tienen una evolución muy positiva.
 Quisiera felicitar a España por estos datos económicos tan alentadores, así como por su salida del programa de ayuda al sector bancario. La ayuda que se concedió a los bancos españoles está dando sus frutos y el programa se ha ejecutado con gran éxito.
Esto es muy importante para todos nosotros, porque algún tiempo atrás esto no era evidente. Como saben, algún tiempo atrás había proyecciones muy negativas, no solamente sobre España, sino también sobre otros países de la zona euro. Y gracias a la determinación de las autoridades españolas, gracias a los esfuerzos notables de los ciudadanos españoles y a sus sacrificios, gracias también a algunas medidas que hemos tomado a nivel europeo, hoy se puede mirar al futuro con mucha más confianza que antes.
En resumen: las importantes reformas económicas están creando las condiciones para una recuperación duradera y para la creación de empleo.
Esto son buenas noticias para España, para la zona euro y para la Unión Europea.
Los indicadores positivos mejoran la percepción de España, no solo para sus ciudadanos, sino para sus socios europeos y para el resto del mundo. Y suponen un motivo de confianza para los inversores extranjeros.
Estos datos esperanzadores, por supuesto, no nos pueden hacer olvidar un importantísimo desafío: acabar con el inaceptable nivel de desempleo en España.
El desempleo – y en particular el desempleo juvenil – es uno de los mayores retos a los que se enfrenta Europa en estos momentos. No podemos quedarnos inactivos. La sociedad europea necesita el talento de los jóvenes.
La reducción del desempleo, especialmente el desempleo juvenil, ha sido, es, y seguirá siendo nuestra prioridad.
Y quiero decir que para ello, España cuenta con todo el apoyo de la Unión Europea. A propuesta de la Comisión Europea se creó la Garantía Juvenil, que es un compromiso muy fuerte. El objetivo es garantizar a los jóvenes, cuatro meses después de la conclusión de su formación, un empleo, unas prácticas o una formación complementaria. Se ha creado una línea de apoyo - y España estuvo siempre en la primera posición para obtener este resultado durante las negociaciones del Marco Financiero Plurianual –  con 6 mil millones de euros - que pueden ir hasta 8 mil millones de euros - para financiar las pymes que pueden ofrecer estos puestos de trabajo y formación complementaria. Y por eso hoy también hemos hablado de cómo podemos ahora implementar concretamente esta medida, que en mi opinión es fundamental.
No olvidemos tampoco la cuestión del acceso al crédito por parte de las pequeñas y medianas empresas. Sin crédito, no puede haber inversión ni creación de puestos de trabajo. En un mercado único – en el marco de una moneda única - no puede seguir existiendo una diferencia tan grande en el coste de financiación de las empresas entre los países, especialmente entre el norte y el sur de Europa.
Hoy tenemos muchas situaciones donde los intereses que pagan las empresas no están relacionados con la calidad intrínseca de las empresas, sino con el país donde están operando. Por eso la Comisión ha hecho propuestas - que España siempre ha apoyado - para utilizar el efecto multiplicador de los fondos estructurales de la Unión Europea, con el presupuesto a cargo de la Comisión y con los préstamos del Banco Europeo de Inversiones, para poder encontrar formas de financiación excepcionales en esta situación también excepcional. Claro que hay problemas de fondo que tienen que ver con la estabilización financiera. La situación está mejorando, pero era importante actuar de manera determinada.
La verdad es que estamos mejor. Eso es justo decirlo. Pero la crisis no ha terminado, tenemos que seguir trabajando. La recuperación será progresiva, y espero que los primeros signos positivos que he mencionado se empiecen a notar dentro de poco en la vida cotidiana, en los hogares y las familias de todos los españoles. Sabemos bien que siempre hay una diferencia entre la mejoría de algunos indicadores – por ejemplo, los indicadores de confianza – y la traducción concreta en la economía real, sobre todo para las familias y para los trabajadores.
Quisiera una vez más expresar mi reconocimiento a todos los españoles por los grandísimos esfuerzos realizados estos últimos años.
Soy muy consciente de que la crisis ha podido traer consigo una cierta dosis de desencanto, de desconfianza, respecto a Europa. Respeto y comprendo este sentimiento. Y quiero decir a todos los ciudadanos europeos – y aquí españoles - que Europa no es responsable de la crisis. No. Esta crisis no la causó la Unión Europea – fue causada principalmente por un comportamiento irresponsable en los mercados financieros y también en algunos casos por errores a nivel nacional, sea en términos de gastos nacionales excesivos, sea en términos de errores de la supervisión. Y no sería nada bueno que Europa se convirtiera en una víctima de la crisis.
Los esfuerzos están empezando a dar resultados optimistas. Los primeros signos de recuperación ya están aquí. Quisiera por tanto aprovechar la ocasión para animar a los ciudadanos españoles a que continúen confiando en Europa, y a que participen en las elecciones europeas del próximo mes de mayo.
Es una oportunidad única para decidir hacia dónde queremos ir. ¿Cómo queremos que sea la Europa de mañana? ¿Qué otras decisiones hemos de tomar respecto a la economía?
Los españoles tienen en sus manos la elección de 54 eurodiputados. España tiene un peso muy importante en el sistema de decisiones europeas, no solo en el Consejo sino también en el Parlamento Europeo. Hoy muchas leyes que se aplican  en España tienen su origen en Bruselas o Estrasburgo. Son aprobadas democráticamente - no hay ninguna ley que no sea aprobada democráticamente.  La Comisión tiene la iniciativa, pero al final los gobiernos, el Consejo y el Parlamento Europeo, que es directamente elegido, aprueban esas leyes. Por eso es muy importante que se entienda que la política europea es política interior. No es política exterior, porque tiene un impacto directo en la vida cotidiana.
Por eso Europa necesita de los votos de los españoles, porque Europa somos todos. No es sólo Bruselas o Estrasburgo. Son todos los Estados miembros, sus capitales, sus parlamentos, sus ciudadanos. Europa, repito, no es el problema, Europa es la solución para dejar atrás la crisis. Debemos unirnos para ser más fuertes. Unidos podemos hacer más.      
Y es con este mensaje de confianza sincera que tengo en Europa, que quiero una vez más agradecer a Mariano Rajoy, a su gobierno y a España su compromiso con Europa. Precisamos esta voluntad política, en este momento en que hay fuerzas extremistas que a veces quieren poner en causa los valores europeos y todo lo que hemos conseguido después de tanto tiempo, con tanto esfuerzo. Estoy seguro de que 2014 puede ser un año mejor para los europeos, y también, claro, para los españoles.
Gracias.
 Madrid, 17 Enero 2014


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